manifiesto
Pachuca, marzo 2026
Por qué existe este proyecto
Pachuca me recibió cuando más lo necesitaba. Después de cerrar Funktionell, después de la pandemia, después de perder a Gordita, este lugar fue donde aprendí a respirar de nuevo. No elegí Pachuca. El destino me trajo aquí. Y Pachuca, sin proponérselo, me sostuvo.
Este proyecto es un acto de gratitud. No un documento turístico, no un ensayo sociológico. Una mirada devuelta a un lugar que me vio cuando yo no podía verme.
Lo que esta mirada ve y lo que no ve
Existe una Pachuca que crece hacia el sur, que se llena de casas template, que busca parecerse a otras ciudades. No es esa la que me convoca. No porque esté mal, sino porque no es la que encuentro cuando camino.
Mi Pachuca es la del centro. La de los edificios simples con años encima. La de los oficios. La del cielo azul con nubes blancas casi siempre. La del atardecer sobre los cerros. La de la fonda Katy con vista al Reloj.
Esta es una mirada. No la Pachuca. Lo digo con honestidad y sin pretensión.
El ritual y la invisibilidad
Varias veces por semana camino de casa al Reloj Monumental. Podría comprar el jamón y el queso más cerca. Podría tomar el café en otro lado. Pero voy al Trico del centro, al Rucio, porque ya es un ritual. Y los rituales no se justifican, se practican.
En esas calles no represento nada. Puedo caminar despacio, sin apuro, sin destino urgente. Esa invisibilidad es uno de los regalos más raros que me ha dado este lugar.
La protesta que no se declara
He sido parte del mundo que hoy miro con distancia. Lo conozco desde adentro, por eso lo reconozco.
Portal 771 es también una protesta. Pero no se declara. Existe en lo que elijo fotografiar y en lo que decido no fotografiar. El silencio de lo que no aparece habla igual de fuerte que la imagen.
Simplemente elijo mirar hacia lo que no tiene precio de mercado, porque eso se está volviendo escaso.
El miedo
Temo que esta Pachuca desaparezca. El tren nuevo, la especulación al sur, el turismo en los alrededores. Todo eso tiene consecuencias. Lo que estoy fotografiando puede no existir en diez años.
Y temo también perder la calma que encontré aquí. ¿Qué pasa con esta paz?
Tal vez deba aprender que la calma no vive en el lugar. Que Pachuca me ayudó a encontrarla, pero que ya es mía. Este proyecto es también una forma de anclarla. De dejar escrito en imágenes lo que encontré, antes de que todo cambie.
Para quién
Para mí. Nace de la necesidad de salir, de respirar, de pensar otras cosas. Si alguien más lo ve y algo le llega, bien. Pero no lo necesito para que el proyecto valga.
La tecnología
La IA, la cámara 360, el WebXR. No vienen a transformar lo que ven. Vienen a preservar la sensación de haberlo encontrado. Instrumentos silenciosos al servicio de la contemplación.
Este proyecto demuestra, sin declararlo, que la tecnología puede tener otra relación con el tiempo. No la de la aceleración. La de la contemplación.
Documento vivo · se actualiza con el proyecto